Saltar al contenido
← Volver al blog

3 Razones para no rescatar tu plan en 2025

Desde enero de 2025 puedes rescatar tu plan de pensiones con más de diez años de antigüedad. Pero antes de hacerlo, te doy tres razones de peso para no caer en la tentación.

  • plan de pensiones
  • fiscalidad
  • rescate

Desde enero de 2025 puedes rescatar tu plan de pensiones si tiene una antigüedad de diez años o más. Pues bien: hoy te explico tres razones para no «aprovecharte» de esa ventana.

Hola a tod@s, pero en especial a ti, porque para ti escribí el post de hoy.

Si estás leyendo esto es posible que tengas un plan de pensiones y hayas oído «campañas» anunciando que ya puedes rescatarlo. ¡Y es cierto! Pero quiero darte mi punto de vista sobre esa «apetitosa» posibilidad, porque en 2015 el Gobierno confirmó que a partir de 2025 los titulares podrían retirar aportaciones y rendimientos con más de diez años de antigüedad, sin cambiar nada más.

Aparentemente parece un incentivo para el ahorrador. A mi parecer, más bien pervierte la finalidad del producto, que es complementar la pensión de jubilación. Mi opinión es que no deberías rescatarlo salvo que realmente necesites el dinero. Y aquí van mis tres motivos.

Poder rescatarlo no es razón para hacerlo

Sin ánimo de parecer un experto, una de las primeras premisas de una inversión a largo plazo es recordar siempre el objetivo con el que se contrató. Si tienes el plan para la jubilación, no deberías usarlo para comprarte un coche.

Antes de tocar el dinero de la jubilación conviene tener cubierto un fondo de emergencia y, después, lo que llamo un «fondo de objetivos concretos»: ese dinero del que conoces la cantidad y la fecha en que lo vas a necesitar. El plan de pensiones es lo último que deberías tocar, precisamente por su fiscalidad. Lo explico con calma en «¿Esperas cobrar una pensión digna?».

La fiscalidad no ha cambiado: solo te dejan rescatarlo

El segundo motivo es que el Gobierno permitió el rescate, pero no tocó la fiscalidad. Al año siguiente del rescate tendrás que tributar lo retirado como rendimiento del trabajo: se suma a tu nómina o a tu pensión y te obliga a presentar la declaración de la renta.

Por poner un ejemplo: imagina una nómina de 25.000 €/año y que rescatas otros 25.000 € del plan. Al año siguiente declararás una «mega-nómina» de 50.000 €, y buena parte de esos 25.000 € rescatados tributará a tu tipo marginal (en España, en torno al 30-37 % según la comunidad). Resultado: varios miles de euros que se lleva Hacienda y que no esperabas pagar.

Y no quiero ni pensarlo si tu plan no ha sido rentable, porque en los planes no pagas por el beneficio, sino por lo que rescatas, aunque hayas tenido rentabilidades negativas.

Ejemplo del salto de tramo de IRPF al sumar el rescate del plan a la nómina

El interés compuesto necesita tiempo

El motivo principal de un plan de pensiones es generar el mayor volumen posible de ganancias de cara a la jubilación. Para eso —si fiscalmente es el producto que te conviene, algo que debería decirte un asesor fiscal y no el comercial del banco— hay que empezar pronto y mantenerse el mayor tiempo posible.

La clave está en el interés compuesto: rentabilidad sobre rentabilidad, haciendo «la bola» cada vez más grande por sí misma. Una permanencia de solo diez años limita ese potencial, porque la curva exponencial es más plana al principio y se inclina justo después. Invertir a solo diez años puede suponer, si tu plan es conservador, que incluso tengas menos de lo aportado y que pagues impuestos habiendo tenido minusvalías.

Por eso contratar un plan únicamente para rebajar la factura fiscal vía reducción de la base imponible, y luego recuperar las aportaciones a los diez años, suele ser un error. Desde el punto de vista fiscal, rescatar mientras aún trabajas casi siempre sale caro: tributa como rendimiento del trabajo y se suma a un sueldo que normalmente es mayor que tu futura pensión.

Así que, en lugar de rescatar tu plan en 2025 simplemente porque puedes, plantéate mantenerlo —incluso después de jubilarte—. Si está en un producto rentable, seguirá generando beneficios para cuando de verdad necesites el dinero. Lo primero en cualquier inversión es que sea rentable; lo segundo, pagar impuestos, pero sobre más capital.

Mi opinión de todo esto: en 2026 va a haber muchas personas enfadadas y pidiendo préstamos para pagar los impuestos del rescate de sus planes.

Si tu plan no es rentable, esa es otra conversación: se puede mejorar la rentabilidad sin que tengas que aportar ni un euro más. Pero eso lo dejamos para otro día.